Ficha Técnica

Resumen: Harry Potter no convivió con los Weasley durante su infancia. Ni siquiera lo hizo durante el tiempo que pasó en el colegio, ya que sólo compartían juntos algunas que otras vacaciones. Y mucho menos, Harry jamás estuvo metido en todas y cada una de sus conversaciones, peleas, secretos, amores, sonrisas, declaraciones, lágrimas, ni caprichos. ¡Es que eran demasiados! ¡¿Cómo podemos pretender que sepa todo lo que pasó por sus cabezas si ni siquiera sabía en su totalidad lo que pensaba su mejor amigo?! Rowling nos hizo perder muchos hermosos momentos de esta singular familia, y por eso es que quiero saber. Quiero saber de sus travesuras, de su felicidad y de su dolor. Mucho más de sus travesuras, en realidad... Pero voy a escribir a modo de drabbles y one-shots, pequeñas y no tan pequeñas viñetas acerca la vida diaria de estos adorables pecosos. Porque estoy segura que no debe ser nada fácil ser un Weasley.

Parejas: Todas las parejas canon, aunque pueden llegar a encontrar algúna que otra conquista de la que Harry jamás se enteró.

Temporalidad: Preferentemente, la generación de Harry Potter. Sin embargo, puede que escriba alguna acerca de la Nueva Generación y de la Anterior.

Clasificación: La clasificación irá variando a medida que los shots cambien. No puedo asegurar que la historia no se moverá de K a T para caer en un K+, llegar a M, pegar un salto increíble hasta B y terminar nadie sabe cómo en un R. No... Aunque creo que en esta historia no pondré nada de ranking M. No estoy segura todavía, por eso los dejo en un cómo PG-13. Si sube, lo aviso en el capítulo.

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Pijamas

1
Porque él me pidió que lo hiciéramos


—... Y después de eso, me dijo que quería hacerlo... —Hermione se sorprendió tanto que dejó de interrumpirla cada dos segundos para escucharla con más atención—, hacerlo con... migo.

La castaña se quedó aún más callada que antes; tenía la boca y los ojos tan exageradamente abiertos por la impresión que cualquiera hubiese creído que acababa de ver a George corriendo desnudo por la casa. No sabía que decirle, pero finalmente no pudo contener su curiosidad por mucho tiempo más.

—¿Y...? —Hermione tragó saliva porque de golpe sintió como su garganta se secó completamente—. ¿Y luego que pasó?

La pelirroja bajó el rostro y se dedicó a mirarse las manos mientras revolvía las sábanas nerviosamente. No hizo falta que respondiera nada.

—¡Ginny! —Hermione no podía creer que no se le hubiese contado antes—. ¿Ron lo sabe?

—¡Por favor Hermione, claro que no! ¡Y no quiero que nadie se lo diga! —le dijo mirándola escrutadoramente—. ¡Él cree que fuimos a Honeydukes!

Hermione tenía tantas preguntas para hacerle, había tanto que contar... Pero había notado el dejo de verguenza en la voz de Ginny, por lo que optó por dejar la charla para el día siguiente y acostarse a dormir.

Después de que ambas chicas se pusieran sus pijamas, apagaran las luces de la habitación y se arroparan en sus camas, la castaña no pudo aguantarse e hizo una última pregunta.

—¿Lo harías de nuevo?

Ginny no tuvo ni que dudar en la respuesta.

—¡Definitivamente no! ¡Jamás la pasé tan mal en mi vida!

—Entonces Harry... siempre creí que exageraba cuando decía...

Ginny la interrumpió categóricamente.

—Pues ya ves que no. ¡Esa fue la primera y última vez que lo acompaño a la casa de los Dursley!

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